Los gastos deducibles como autónomo son más de los que podrías pensar y es importante que los conozcas bien. Evita sorpresas en tus finanzas y disminuye la carga de tus impuestos.

Los gastos deducibles son un coste que los autónomos se pueden desgravar fiscalmente si cumplen algunas condiciones. Estos se pueden aplicar a dos tipos de impuestos, el IVA y el IRPF.  Es importante saber exactamente cuales son, de lo contrario podría implicar sanciones para el profesional.

¿Que debe cumplir un gasto para que sea deducible? 

Los requisitos que debe cumplir un gasto para que sea deducible es lo primero que debes saber. Conocer las condiciones te ayudará a mantener más organizadas tus finanzas y a evitar sanciones.

El gasto debe estar relacionado con tu actividad 

Para un autónomo puede parecer lógico el tener un control de su actividad y gastos, pero muchos cometen errores al contabilizarlos. Por ello debes tener la forma de demostrarle a Hacienda que son necesarios para el desarrollo de tu profesión, sobre todo si la misma revisa tus cuentas.

Debe estar justificado 

Los recibos, las facturas y todo lo que esté relacionado debe estar organizado, ya que es la única forma de demostrar la realización de una compra o el uso de un servicio.

Registro en los libros contables 

El registro no tiene que estar en un formato preciso, servirá algún documento de Excel en el ordenador o en físico. Lo importante es que el gasto esté bien reflejado en los libros contables.

Imputados al ejercicio que corresponda 

Debe coincidir la fecha del gasto, debidamente comprobada con su registro en los libros y facturas, con la del periodo en el que se esté realizando la declaración.

Gastos deducibles más habituales 

Los autónomos deben dar cuenta a la administración de forma trimestral, como parte de sus obligaciones fiscales. Hay gastos deducibles que son los más habituales y que por ello están plasmados en la Hacienda tributaria:

  • Consumo de explotación
  • Sueldos y salarios
  • Seguridad social
  • Otros gastos del personal (formación, indemnizaciones o seguros de accidentes)
  • Arrendamientos y cánones
  • Reparaciones y conservación
  • Servicios profesionales independientes y otros servicios externos
  • Otros servicios exteriores
  • Gastos financieros
  • Seguros de enfermedad
  • Bienes de inversión

Cada uno de estos gastos deducibles debe ser debidamente expresado para poder ser tomado en cuenta y evitar errores que impliquen consecuencias negativas para el profesional que hace la declaración. Los que trabajan en casa también pueden deducir otro tipo de gastos, mientras puedan justificarlos adecuadamente.

Gastos que no podré deducirme 

Existen una serie de gastos que no tienen consideración fiscal deducible, por lo que no podrás reducir los costes económicos que les corresponda. Algunas de ellas son:

  • Multas y sanciones: Eso incluye los recargos por presentar facturas fuera de plazo en las declaraciones de Hacienda
  • Donativos y liberalidades
  • Pérdidas del juego
  • Gastos como personas o entidades que residan en paraísos fiscales
  • El IVA soportado que te hayas deducido anteriormente en la declaración trimestral
  • Los gastos que no tengan factura
  • Los gastos con factura emitida con fecha de más de cuatro años

Asimismo, hay otros tipos de gastos que son difícilmente justificables debido al estricto criterio de Hacienda. Algunos de ellos son los suministros de la vivienda afecta a la actividad, el uso del teléfono móvil y el uso del vehículo particular.

Los gastos deducibles como autónomo son muchos, pero se necesita de una correcta organización para poder presentarlos de la forma correcta. En Raúl y Asociados podemos ayudarte con la declaración apropiada de tus impuestos, teniendo en cuenta todo lo que de verdad puedes desgravar. Olvídate de las sanciones y el resto de los problemas, consigue la mejor asesoría fiscal con nosotros.

 

Conoce aquí cuáles son los gastos deducibles como autónomo. Aprende a realizar de forma apropiada tus declaraciones y obten la correcta asesoría para ello.